
Aquí va un dato que sorprende a casi todo el mundo: tu cuerpo funciona con electricidad. Cada latido de tu corazón, cada pensamiento, cada vez que mueves un dedo, es en realidad una pequeña descarga eléctrica viajando por tus células. ¿Y quién hace posible esa electricidad? Unos minerales que seguro has oído nombrar: los electrolitos.
Los electrolitos son minerales —sobre todo sodio, potasio, calcio y magnesio— que, disueltos en el agua del cuerpo, llevan carga eléctrica. Gracias a ellos, tus células generan y transmiten las señales con las que funcionan los nervios, los músculos y el corazón. Y curiosamente, son los mismos minerales que abundan en el mar.


